En 1546, durante la época Virreinal, por orden del virrey Antonio de Mendoza se fundó la estancia de Guanajuato con el nombre de Real de Minas de Guanajuato.
Después de varios cambios, en 1741 recibe la categoría de muy noble y leal ciudad de Santa Fe y Real de Minas de Guanajuato por orden del rey Felipe V, y luego de haber sido declarada una intendencia en 1790, ostenta ese título hasta la promulgación de la primera Constitución de la República en 1824, cuando se convierte en la capital del estado libre y soberano de Guanajuato.
Entre las minas más importantes se encuentra La Valenciana, descubierta en 1548 por un mulero que encendía una hoguera en la cima de un cañón para protegerse del frío y que para su sorpresa se encontró con restos de plata entre las cenizas.
En su apogeo fue la mayor proveedora de plata en el mundo al servicio del imperio español. También hay otras que se localizan en el Este de la ciudad, como la Mina de Rayas, la del Nopal y la de la Garrapata, asentadas sobre la Carretera Panorámica.
La Mina de Nuestra Señora de Guadalupe Cata fue encontrada casi al mismo tiempo que La Valenciana, pues forma parte del mismo territorio. Sin embargo, al sobreexplotarse demasiado rápido con la introducción de la pólvora para perforar y barrenar, el manto freático se lesionó generando inundaciones y ahora únicamente funciona como un escenario para eventos y recorridos.
Fuente: Real Archivo Histórico de Hispanoamérica y España.
Cotija 20 de Julio de 2023.-Muy grata y valiosa la reunión ordinaria de la Red regional de Cultura 01 Lerma Chapala en la ciudad de Cotija. También nos dió la oportunidad de felicitar a la presidenta municipal Lic. Yolanda Sánchez Figueroa por el nombramiento de Pueblo Mágico a esta bella ciudad de Cotija.
Se programó este día para hacer la premiación del concurso de pintura 2023 en las categorías infantil y juvenil donde se presentaron grandes trabajos de localidades que forman la Red.
Le enviamos un agradecimiento muy especiales para quienes proporcionaron los premios, Consejo Coordinador Empresarial de la Ciénega de Chapala y la Secretaría de cultura del estado de Michoacán.
Alonso Israel Salazar Rodarte. Portal Sucedió en Guadalajara.
Camille Pirotte, de origen belga, era el panadero de uno de los batallones franceses que arribaron a Guadalajara (el 6 de enero 1864), en el Estado de Jalisco, en México. Se incorporó como voluntario al Ejército de ocupación de los franceses, cuando las tropas imperiales ocuparon la ciudad de Guadalajara.
No se puede decir que la ciudadanía recibió a los franceses con alegría, pero sí con tranquilidad, porque en los meses anteriores la ciudad había cambiado de mando varias veces y cuando la ocupaban los liberales mataban a muchos tapatíos conservadores y posteriormente, cuando la ocupaban los conservadores, hacían lo mismo con los liberales.
El general francés Camille aprovechó la tranquilidad de la población para ganarse su confianza, siguiendo instrucciones del emperador que le pidió enseñarles a los tapatíos los oficios que ellos sabían, de acuerdo con los conocimientos de la tropa, como la fabricación de muebles, clases de música y la elaboración de pan.
El sargento cocinero, de apellido Pirotte, fue el encargado de enseñarles la manera de elaborar el pan. Sin embargo, como las clases se llevaban a cabo en los cuarteles del invasor, no acudían muchos alumnos con el temor de que sus conocidos los consideraran traidores.
Para atraer más alumnado rentaron un local en la Avenida Vallarta, cerca del Parque Revolución que en aquella época quedaba en la periferia de la ciudad.
En este lugar se incrementó el alumnado, pero el inconveniente era que no encontraban la “levadura” para elaborar el pan; entonces Pirotte hizo varias pruebas con la misma masa con la que elaboraba el pan, la dejaba podrir, sin saber que al echarse a perder se fermentaba, de esta manera encontró la fórmula de la levadura que se utiliza para leudar el pan.
Aparte de las clases, tenían a la venta el pan. Pirotte se hizo muy popular, ya que —por órdenes del comandante— el pan que no se vendía después de 48 horas lo regalaban a la población. En esa época había tanta pobreza que al enterarse que regalaban el pan las filas eran enormes.
No se tiene la fecha de cuándo al pan se le llamó “birote”; sin embargo, se menciona que entre ellos (la gente) se preguntaban: “¿A donde vas?”. Respondían: “Al pan con Pirote” (se pronuncia Pirot); al no poder pronunciarlo terminó en “Birote”.
Cuando terminó la guerra, después del fusilamiento de Maximiliano, por la labor que había realizado el sargento Pirotte —al igual que otros prisioneros a los que dejaron libres—, le ofrecieron quedarse en México o irse a Veracruz para regresar a su patria, una especie de indulto.
Pirotte optó por otra posibilidad, irse al puerto de San Gerónimo en el Pacífico, ya que tenía información de que un barco belga hacía el recorrido Amberes San Francisco y pasaría por el puerto (lo que hoy es Lázaro Cárdenas), para que abordaran los ex soldados imperiales.
Sin embargo, el barco nunca llegó y Pirotte desalentado regresó a Guadalajara para casarse con su antigua novia, una tapatía de apellido García.
El Pirotte desapareció por el temor de que lo fueran a detener y optó por el apellido de su esposa. El ingeniero Néstor Pirotte menciona que encontró a un descendiente de Pirotte de 95 años que tiene un negocio cerca de la Minerva; sin embargo, él no tenía idea de que Pirotte fuera su pariente por el cambio de apellido.
Ya instalado, Pirotte continuó con el negocio de la panadería cerca de una cárcel por la Avenida Vallarta. Néstor Pirotte investigó en Bruselas, en el museo de armas, que efectivamente Pirotte había estado en Guadalajara. Tanto el ingeniero Néstor como el panadero Pirotte son de la misma ciudad, Verviers, en Bélgica, sin ser parientes.
Menciona finalmente que Pirotte el cocinero no pertenecía a la corte de Maximiliano, como se ha informado en la historia del “birote”.
En los años sesenta se reunieron un grupo de cristeros entre Jefes y oficiales y ex combatientes en la hacienda de Las Puentes, del municipio de Jiquilpan, propiedad de la familia Gálvez; fotografía proporcionada por Alfredo Vega de Sahuayo, Michoacán.
De izquierda a derecha 1 Alfredo Galvez Villaseñor, 2 Salvador Gálvez, 3 Jose Luis Herrera, 4 Adan Gálvez, 5 Aurelio Gómez Gálvez, 6 Guillermo Sánchez del Rio, 7 Bernardo González Cárdenas, 8 Jesús Gómez Galvez, 11 Miguel Sánchez del Rio, Hernano de joselito. 12 General Cristero Ignacio de Jesús Sánchez Ramirez, 14 Gollo Galvez,15 Luís Gonzalez y González, 16 padre Federico Gonzalez Cárdenas,17 Manuel Galvez, 19 José Gomez Gálvez, 20 Miguel Picazo, hermano de Rafael Picazo, 21 Don Luís Luna, 23 José Anaya, 25 Jesus Galvez Riquitus.
Jefes, oficiales y combatientes cristeros años después
El señor Cura Manuel Zendejas, párroco del Sagrado Corazón de Sahauyo, informó que luego de conjeturas y sospechas, se aclaró el incidente que ocurrió el 25 de mayo, cuando destruyeron imágenes del templo, que desató una ola de indignación y de impotencia entre propios y extraños, no solo en Sahuayo, sino en la Ciénega de Chapala.
El señor Cura aclaro, que se presentó un hombre que dijo que su madre, una adulta mayor, con problemas en sus facultades mentales, sujeta tratamiento psiquiátrico, salió de su domicilio y habría provocado los destrozos. El hijo de la señora asumió toda la responsabilidad e informó al párroco, que esta dispuesto a pagar los daños y la restauración del Cristo y la Virgen, que fueron los que más daños tuvieron.
El señor Cura afirmó, que esta familia tiene responsabilidad, y muestran su decencia, ya que voluntariamente se presento. Dijo también, que en unos días, podrán comenzar con la restauración del Cristo y la Virgen.
Ante más de doscientos invitados el presidente municipal de Sahuayo, el Dr. Manuel Gálvez Sánchez encabezó el acto protocolario de la presentación del volumen II de Crónicas de Sahuayo, como parte del proyecto del Ayuntamiento para impulsar la cultura y el rescate histórico de Sahuayo. Estuvo también presente el Directo de Cultura del Gobierno de Sahuayo, el Maestro Fernando Guerrero, la titular de Difusion cultural Lic. Patricia Zamora, así como algunos regidores municipales.
Presentaron el libro, el maestro Luis Girarte Martínez poeta y novelista sahuayense, el maestro José Castellanos Higareda cronista de Pajacuarán, y el coordinador del volumen el maestro Francisco Gabriel Montes Ayala. El evento fue amenizado por el mariachi municipal «Silvestre Rodríguez» dirigido por el Maestro Juan García Arzate.
El volumen contiene, artículos especializados muy bien documentados de la historia de Sahuayo en tiempo de las revoluciones.
Escriben el Coordinador del mismo, Ana Karen Ramirez, Francisco Jesús Montes Vázquez, Santiago Manzo Gómez, José de Jesús Girarte Villanueva, Miguel Ceja, Hugo Gomez, un equipo de jovenes talentos, tambien colaboró el escritor Eduardo Sahagún, y contiene un cuento del recordado poeta sahuayense Alberto Barragán.
Docunento donde se informa la muerte del Cura Saavedra. 1885
Francisco Gabriel Montes || 𝐄𝐫𝐚 𝐞𝐥 𝟏𝟗 𝐝𝐞 𝐚𝐛𝐫𝐢𝐥 𝐝𝐞 𝟏𝟖𝟖𝟓, 𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐞𝐥 𝐩𝐚𝐝𝐫𝐞 𝐝𝐨𝐧 𝐁𝐞𝐫𝐧𝐚𝐛𝐞́ 𝐎𝐫𝐨𝐳𝐜𝐨 𝐞𝐬𝐜𝐫𝐢𝐛𝐢́𝐚 𝐚𝐥 𝐎𝐛𝐢𝐬𝐩𝐨 de la Diócesis de Zamora, lo siguiente:
Con este documento 𝐬𝐞 𝐜𝐢𝐞𝐫𝐫𝐚 𝐮𝐧𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐚𝐝𝐦𝐢𝐧𝐢𝐬𝐭𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐦𝐚́𝐬 𝐩𝐫𝐨𝐥𝐢́𝐟𝐢𝐜𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐏𝐚𝐫𝐫𝐨𝐪𝐮𝐢𝐚 𝐝𝐞 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐢𝐚𝐠𝐨, 𝐥𝐚 𝐝𝐞 𝐌𝐚𝐜𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐒𝐚𝐚𝐯𝐞𝐝𝐫𝐚, ya que puso el agua potable de sectores en Sahuayo, construye el crucero y la cúpula del templo, con dinero de su propio peculio, así como otras grandes obras materiales que transformaron el primitivo templo de Santiago, a la modernidad arquitectónica. La actual calle Hidalgo se llamó desde aquel año, Calle de Saavedra.
Este próximo 19 de abril, se cumplen 138 años de la muerte de este sacerdote insigne de Sahuayo.