Zapata acribillado el 10 de abril, Gonzalez felicita a Guajardo.

Francisco Gabriel Montes.

La revolución mexicana fue una guerra civil que acabó con sus mismos iniciadores y líderes. Se asegura que cuando una facción declara aquella revolución como virtuosa, siempre acabará con quienes ya no están de acuerdo y serán muertos cuando ya hay diferencias entre los diversos pensamientos y diferentes modos de ver el movimiento. Una lucha por el poder desata la guerra y ya no hay ideales, más que ambición. Tal fue la bien cantada, durante muchos años, destrucción del país bajo la consigna de sacar a los pobres de la miseria. Y vaya que los sacó, dejaron los azadónes por el saqueo, la violación, el robo y la destrucción, en muchos casos convertidos en huestes de ladrones, bajo líderes inmorales y bandoleros.

Zapata es un ejemplo de los personajes que eran incómodos, y era necesario eliminarlo para consolidar al carrancismo, siempre depredador, siempre usurpador, siempre corrupto.

El 10 de abril  de 1919, Emiliano Zapata Salazar es traicionado y asesinado en el dintel de la puerta de la Hacienda de San Juan Chinameca, alrededor de las dos de la tarde.

Llegado al lugar con todos los honores, Zapata recibe a quemarropa el fuego de fusilería con los toques de la banda de guerra, que había tocado tres veces la llamada de honor, al generalisimo sureño. En los últimos momentos que le quedan de vida, intenta sacar su pistola y dar media vuelta, pero el caballo arroja su cuerpo al suelo. Siete disparos le causan la muerte casi instantánea. Mueren con él, Zeferino Ortega, Gil Muñoz, otros generales, su asistente Agustín Cortés y varios elementos de la tropa.


Los sobrevivientes de la escolta que lo acompañaba huyen despavoridos ante el intenso fuego de ametralladora de los soldados apostados en las azoteas y en los cerros. Posteriormente son perseguidos por una fuerza montada, que les causa un gran número de bajas.


Consumado el crimen, a las cuatro de la tarde de ese mismo día, el coronel carrancista Jesús Maria Guajardo traslada el cadáver a lomo de mula a la ciudad de Cuautla, donde lo entrega al general Pablo González alrededor de las nueve de la noche.


De inmediato corre la versión de que Zapata, siempre necesitado de recursos militares, había tenido conocimiento de que Guajardo había sido duramente reprendido por Pablo González debido a faltas a la disciplina militar, y que intentó ganárselo. Se dice que iniciaron un intercambio epistolar y que Pablo González, al interceptar una de esas notas, obligó a Guajardo a continuar con la trama de su supuesta defección para utilizarla como medio para capturar o asesinar al jefe suriano.


Así, Guajardo habría ofrecido a Zapata varias muestras de “adhesión” y, como prueba suprema de su amistad, le obsequió un caballo alazán llamado “As de Oros”, el mismo que Zapata montaría la tarde en que fue asesinado.

En las páginas de El Universal del 11 de abril de 1919 se cita: “Las tropas del General Pablo González han logrado un éxito en su campaña contra el guerrillero. Los soldados del Coronel Jesús Guajardo, haciendo creer al enemigo que se rebelaban contra el Gobierno , llegaron hasta el campamento de Emiliano Zapata , a quien sorprendieron derrotándolo y dándole muerte. Su cadáver fue traído hoy a esta ciudad (Cuautla)»

El carrancista general Pablo Gonzalez y Jesús Guajardo

El 12 de abril de 1919, el diario El Universal publicó la felicitación de Venustiano Carranza al general Pablo González, “Lo felicito por este importante triunfo que ha obtenido el Gobierno de la República con la caída del jefe de la revuelta en el sur, y por su conducto, al coronel Guajardo y a los demás jefes, oficiales y tropa que tomaron participación en ese combate. Los felicito por el mismo hecho de armas, y atendiendo a la solicitud de usted, he dictado acuerdo a la Secretaría de Guerra y Marina para que sean ascendidos al grado inmediato el coronel Jesús M. Guajardo y los demás jefes y oficiales que a sus órdenes operaron en este encuentro”.

Fuentes:

Portal Conoce México a través de su historia.

Historia de la Revolución de Mexicana de Jose C. Valadéz

Hemerografia:

Periódico El Universal


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