Imágenes Milagrosas: El Cristo Milagroso de Tanhuato, Michoacán.

Francisco Gabriel Montes Ayala * Academia Nacional de la Crónica, A.C.

Santo Cristo Milagroso de Tanhuato (Foto Archivo Parroquial)

Tanhuato es uno de esos pueblos típicos del occidente del estado, del distrito de La Piedad, de calles anchas, casas de bardas altas, muchas de ellas tienen la arquitectura del siglo XIX y principios del siglo XX. Tienen amplios jardines en medio de arcos por los cuatro costados, existen todavía muchas casas de teja y tiene un ambiente silente y lleno de armonía. Con un temperamento fresco en las mañanas, parece adormilado en la campiña. Su centro histórico es muy apacible, su plaza se destaca por esas grandes palmeras que mece el viento y que la adornan los arcos de los portales del viejo palacio municipal y el templo.

La Parroquia de Tanhuato data su erección, cuando pertenecía al antiguo Obispado de Michoacán, del 5 de abril de 1866, cuando el comisionado por el Obispo de Michoacán se presentó el Señor Cura de Penjamo, Don Manuel Ignacio Garci-dueñas con el entonces Vicario Fijo Antonio Albarrán y Monterde para darle posesión como el primer Párroco.

Para 1871, andaba muy bien la economía del municipio y se editaron dos monedas municipales, por lo que el Cura de aquel tiempo don Herculano López pidió permiso para  iniciar la construcción del templo en pleno panteón clausurado, pero sin tocar la antigua capilla del hospital de indios. Y así fue, el 2 de diciembre de aquel año, se bendijo la primera piedra, y comenzó con 300 pesos que tenían las hijas de María, y algunos recursos que donó la Hacienda del Colesio. Por cierto que don Herculano fue luego Primer Obispo de Sonora y jamás dejo de querer a su querido Tanhuato.

Hasta 1922 en agosto, paso a la Diócesis de Zamora siendo su primer párroco don Luis G. Ortiz. Pero es el Cristo Milagroso el patrono del pueblo, una imagen no tan común, como de 80 centímetros, un Cristo de pequeñas proporciones objeto de este reportaje; cuando en 1932 el Padre José de Jesús Rojas, solicitó el cambio del patrono de San Pedro al Santuaro del Cristo Milagroso, ya tenía cierta fama de imagen taumaturga, muy milagrosa y conocida en los estados de Jalisco y Michaocán.

Templo Parroquial y antigua capilla del hospital de indios (Archivo Parroquial)

Cuenta la tradición que llegó en 1610 por el regalo que hiciera un estanciero español a la comunidad indígena; se preservó en la capilla o visita franciscana de Tanguenhuato (antiguo nombre del pueblo de Tanhuato) perteneciente primero a Tlazazalca y luego a La Piedad. Se dice que por allá en el año de  de 1914 se pretendió quemar al Cristo porque  estaba en desuso,  pero quemándose algunos otros santos, la imagen se preservó de las llamas y de allí su fama de milagroso creció y se diseminó su culto en aquella comarca y región.

La fiesta del Santo Cristo Milagroso, hoy, llega a las fronteras de todos los estados del país y de los Estados Unidos, miles de peregrinos vienen a celebrarlo en los días anteriores al 3 de mayo. Este año, la fiesta fue prácticamente de manera digital. Sin embargo, el Santo Cristo Milagroso de Tanhuato es un referente como una de las imágenes más importantes del occidente del estado de Michoacán y de las consideradas milagrosas.

Santo Cristo Milagroso actualmente 2020

Copyright©Francisco Gabriel Montes Ayala 2020.

La Virgen del Rincón Chiquito (Parte I)

Altar de la Virgen Guadalupana, en Los Charcos, Municipio de Tanhuato.

Ramón Casillas Hernández *Cronista de Tanhuato, Michoacán

Para las personas más longevas de la comunidad de Los Charcos, en Michoacán, conocerán el lugar donde se encuentra el recinto guadalupano como «el rincón chiquito», mismo que se ubica entre las calles de Nicaragua, esquina con Constitución del 17.

Dentro de la historia de la comunidad, fue realizado éste altar guadalupano en el lugar antes mencionado, siendo el primero en todos Los Charcos; fueron los vecinos del lugar los que por medio de cooperaciones y remisas de los EUA edificaron el primer altar guadalupano de toda la comunidad.

Durante esos primeros años, las señoras vecinas del lugar se reunieron fuera de la casa de adobe (misma que pertenece al señor Ezequiel Ochoa), dónde en la ventana ponían una Virgen de Guadalupe para rezar un novenario (esto fue antes de tener el recinto como está en la actualidad) y concluir el día 12 de diciembre; conforme pasaron los años se edificó el altar que hasta nuestros días persiste.

Conforme fueron pasando los años, aproximadamente finales de los años 90, un grupo de vecinos por medio de cooperaciones voluntarias, pusieron por primera vez mariachi, ellos fueron: Roberto Casillas Magdaleno, Ramón Oseguera Barajas, Rigoberto Oseguera Barajas, la familia Reynosa Ortiz, la Reynosa Cervantes, Jesús Godínez Cuenca, Ramón Casillas Gutiérrez, Salvador Casillas Gutiérrez, José Gutiérrez Casillas (q.e.p.d.), Raúl Gutiérrez Casillas (q.e.p.d.), y algunos más.
Cada año que pasaba se iba perfeccionando más la fiesta, hasta su declive y final.

Parte I