Francisco Gabriel Montes

El Ramo 23 hasta el año 2018, y con la LXIII legislatura casi ha muerto, el llamado y conocido como de “Provisiones Salariales y Económicas”. Su asignación se hacía sin contrapesos, nadie se oponía, siempre quedaba a criterio exclusivo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y los diputados podían sobarse las manos por los moches; ¿cuánto se gastaba del Ramo , a quién se le daba, por qué, cuánto y cuándo? poco se sabía, más bien nada de la máquina de hacer ricos. Los diputados ejercían el total de los recursos asignados por Hacienda, por ejemplo en 2017 se presupuestaron 58, mil 545 millones de pesos, pero se ejercieron, sin cortapisas, 6 mil 081 millones de pesos. No más con ese sobre ejercicio los Diputados hicieron su agosto.
El ramo 23, manejaba tres tipos de programas, el FORTAFIN ( Fortalecimiento Financiero), el de Desarrollo Regional y el de Contingencias Económicas. En el ramo, no existía hasta 2018 una regla de operación, nunca estuvo regulado, por eso este ramo se le puede considerar como el cofre de la corrupción y la fuente de la riqueza mal habida de los políticos.
Los Lineamientos de Operación de los Proyectos de Desarrollo Regional, por ejemplo, no obligaban a las entidades federativas y a los municipios a rendir cuentas, ni entregar análisis técnicos sobre los proyectos que implican inversiones menores a 30 millones de pesos, «100 de los 1494 proyectos en este rubro, 6.7% del total, tienen la obligación de elaborar una nota técnica que contenga una descripción detallada del proyecto, con los precios de compra, insumos, tiempos, entre otros detalles. Los otros 1394 proyectos por debajo de los 30 millones de pesos tienen entonces un gran margen de opacidad» según informaba Emmanuel Rodríguez investigador de OXFAM México.
Podemos decir que de 2013 a 2017 por ejemplo el PAN ejerció 2,170 millones de pesos, mientras que el PRI manejó 1,920 millones, el PRD 2,081 millones de pesos, según datos de México Evalúa. ¿A donde se fue todo este dinero?
¿Usted cree, amable lector que no estén molestos los diputados? tenían algunos de ellos constructoras para hacer obras, el bajo costo y mala calidad de la obra, eran manejadas a discreción y sin miramientos, pero el diputado, el presidente y el ayuntamiento se llevaban buena cantidad de dinero, alli se recuperaban las inversiones de las campañas. Había diputados que prostituyeron candidatos de todos los partidos, daban dinero para campañas a diestra y siniestra para obtener el gane, aunque fueran adversarios politicos. Hubo casos en que algunos distritos electorales bien documentados, repartían de 250 a 500 mil por candidato aunque fueran de otros partidos diferentes al de ellos. Los «moches» del ramo 23 era también la esperanza de los alcaldes para hacerse de algún dinerito.
Y todavía en este 2018 muchos candidatos de partidos como el PAN, PRI y PRD invirtieron millones de pesos en las campañas, ¿hoy cómo los recuperan, si el ramo 23 ya no estará más? de allí sus enojos y malas caras, perdieron recursos e invirtieron sin que se pueda recuperar nada.
Hoy, el Ramo 23, ha sido mermado en un 63% para abatir los moches, los intermediarios, entre los Estados y Municipios.
Adiós al Ramo 23, el cofre de la corrupción.
Fuente: Datos estadísticos y gráficos México Evalúa.

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